












Estos pequeños tapones cónicos de goma de silicona son más útiles de lo que parecen. Se usan principalmente para proteger orificios o roscas durante procesos industriales como recubrimiento en polvo, pintura, anodizado, galvanizado o arenado, evitando que entre material donde no debe. Pero también son geniales en el laboratorio o en casa para sellar botellas, matraces o tubos. El pack incluye 5 unidades, cada una con un diámetro inferior de 10 mm, un diámetro superior de 15 mm y una altura de 25 mm. Están hechas de goma de silicona de alta calidad, que resiste productos químicos, ácidos, álcalis y temperaturas de hasta 315°C (600°F) por corto tiempo. Su diseño cónico y sólido permite un sellado eficaz y son flexibles, por lo que no se agrietan ni se endurecen fácilmente. Antes de comprar, asegúrate de que el tamaño se ajuste a tus necesidades. ¡Un accesorio pequeño pero muy práctico para talleres, laboratorios o proyectos de bricolaje!