












¿Te preocupa que tu hijo o tu mascota se pellizquen los dedos con la puerta? Estos protectores de bisagras son la solución. Vienen en un pack de 4 tiras de plástico translúcido (también en rojo), cada una de 17 cm de ancho y 120 cm de largo.
Son autoadhesivas: solo limpias la zona de la bisagra, retiras el papel y pegas la tira sobre el hueco. Luego presionas con una moneda para que quede bien fijada. En 6 horas estará firme y listo para usar.
Cubren completamente el espacio peligroso entre la puerta y el marco, evitando que entren dedos o patitas. No afectan al cierre normal de la puerta y son duraderos.
Ideales para casas con niños pequeños, guarderías, colegios o cualquier lugar donde haya puertas que se cierran con frecuencia. Una inversión pequeña para evitar accidentes dolorosos. ¡Tranquilidad para ti y seguridad para los más pequeños!