










Si tocas la guitarra, el bajo o el ukelele y necesitas practicar sin hacer mucho ruido, esta funda silenciadora te va genial. Es una banda de 240 mm hecha de plástico y tela, en color negro, que se coloca sobre las cuerdas cerca del puente. Lo que hace es amortiguar el sonido, así que puedes tocar en casa sin molestar a los vecinos o familiares. Es fácil de poner y quitar, no daña las cuerdas y es portátil, así que la llevas a cualquier sitio. Aunque el paquete solo incluye la funda (sin otros accesorios), cumple su función perfectamente. Ten en cuenta que el color puede variar un poco según la pantalla, y las medidas tienen un margen de 1-3 cm. Ideal para músicos que empiezan, para calentar antes de un concierto o para sesiones de estudio en espacios pequeños. No es un producto complejo, pero hace su trabajo bien y es económico. ¡Pruébala y disfruta de practicar a cualquier hora sin remordimientos!