











Oye, si estás montando un sistema de domótica KNX y necesitas conectar todo a tu red local, esta interfaz de Weinzierl es justo lo que buscas. El modelo 731 es supercompacto, ocupa solo 1 TE (eso son 18 mm de ancho), así que cabe en cualquier cuadro sin problemas. Se alimenta directamente del bus KNX, así que no necesitas otra fuente de alimentación, lo cual es un detalle que se agradece. Básicamente, sirve de puente entre tu red IP y el bus KNX, lo que significa que puedes programar desde la ETS desde cualquier punto de tu LAN, ¡e incluso por Internet si hace falta! Sí, has leído bien, programación remota sin moverte del sofá. Tiene dos botones y tres LEDs multicolor en la parte frontal que te permiten hacer diagnósticos locales rápido: ves el estado del equipo y si hay algún error de comunicación de un vistazo. En cuanto a especificaciones técnicas, soporta 5 conexiones tunnel KNXnet/IP, maneja tramas largas (Long Frame), y el consumo es bajito, unos 15 mA tomados del bus KNX. La conexión al bus es con clema estándar, y para la red lleva un puerto RJ-45 abajo. Vamos, que es un equipo robusto, fiable y muy práctico para instaladores o para cualquiera que quiera tener un control total de su instalación KNX desde cualquier dispositivo en red. Ideal para proyectos residenciales o comerciales donde la flexibilidad y el acceso remoto son clave. La instalación es sencilla si ya tienes experiencia con KNX, pero si no, mejor que lo ponga un profesional. En resumen: conexión, control y programación simplificadas para tu sistema inteligente.