











¿Quieres aumentar la seguridad de tu casa o negocio sin gastar mucho? Este pack de 2 cámaras de seguridad falsas puede ayudarte a disuadir a posibles ladrones. Tienen un diseño realista (tipo domo) y una luz roja LED que parpadea cada 0,7-0,8 segundos, igual que muchas cámaras reales. Funcionan con 2 pilas AA cada una (no incluidas), así que no necesitan cables ni instalación complicada.
Son de plástico ABS, miden unos 11,7 x 7,5 cm y pesan 140 g. Se pueden colocar en interiores (en estanterías, esquinas) o, si las proteges de la lluvia, también en exteriores bajo techo. Ideales para poner en la entrada de casa, en un garaje, en un local pequeño o incluso en un pasillo. La idea es que, al verlas, la gente piense que están siendo grabadas y se lo piense dos veces.
Eso sí, son solo simulación, no graban nada. Pero son una forma económica y efectiva de aumentar la sensación de seguridad. ¡Un truco psicológico que funciona!